Wednesday, May 09, 2007

¿Ciudad exitosa?

Javier Treviño Cantú
El Norte
9 de mayo de 2007

¿Es Monterrey una ciudad exitosa? Hasta hace poco, en el resto de nuestro país -y en muchas partes del mundo- se le asociaba con factores positivos que le daban una buena imagen. Por lo general, las principales ciudades del mundo se identifican con un atributo en especial, y durante mucho tiempo la idea de Monterrey estuvo ligada a su carácter emprendedor e industrial.

La capacidad de su gente para sobreponerse a las duras condiciones geográficas y salir adelante generó una percepción positiva de Monterrey. Ser la cuna donde nacieron algunas de las compañías mexicanas más reconocidas, muchas de las cuales han alcanzado una importante dimensión internacional, también fue clave para proyectar una imagen "ganadora".

La calidad de las universidades, públicas y privadas, hizo que Monterrey fuera una ciudad atractiva. Jóvenes de otras partes de la República, o de América Latina, venían a estudiar aquí su carrera. Muchos se quedaban a trabajar y a formar una familia por las oportunidades que encontraban. Igualmente, muchas compañías de otros países decidían ubicarse en Monterrey por la calidad profesional de la gente que podían emplear.

A pesar de que estos atributos siguen siendo muy valiosos para la imagen de nuestra ciudad, hay que reconocer que varios factores negativos le están restando valor a la "marca Monterrey".

El domingo pasado, por ejemplo, leíamos en estas páginas sobre el desorden que existe en los anuncios espectaculares de nuestras principales avenidas. Los que vivimos aquí ya nos acostumbramos al triste y sucio panorama urbano. Pero si pensamos en los empresarios extranjeros que nos visiten por primera vez, será muy difícil cambiar la primera impresión negativa que se lleven.

Por supuesto, lo que más está afectando la imagen de Monterrey es la inseguridad. Al igual que otras ciudades del País, enfrentamos un reto muy grave, para el que no hay soluciones fáciles. Pero, a diferencia de otros sitios, lo que está pasando aquí es algo relativamente nuevo, y quizá por eso llama más la atención: hace un mes, el Gobierno de Estados Unidos amplió la advertencia para que sus ciudadanos tomen precauciones ante la violencia que impera en nuestra ciudad.

Esta situación puede cambiar si se toman las decisiones correctas. ¿O nos vamos a quedar con los brazos cruzados? La semana pasada, la revista The Economist publicó un interesante reportaje sobre el futuro de las ciudades. Apuntaba tres aspectos fundamentales para que las ciudades puedan tener éxito: 1) la capacidad de integrarse a la economía global; 2) la necesidad de contar con gobiernos y administraciones públicas eficientes; y 3) la disposición para que la ciudad se reinvente a sí misma.

Hoy en día, las ciudades de todo el mundo están compitiendo más que nunca para atraer inversiones, turistas y toda clase de recursos. Esto exige contar con infraestructura adecuada, condiciones competitivas en materia de costos e impuestos y profesionistas con las habilidades necesarias para trabajar en compañías internacionales.

Implica que necesitamos invertir más en educación y promover más alianzas entre las universidades, los negocios y los gobiernos. La competencia de hoy es por el talento. Monterrey tiene que convertirse en un centro de innovación, investigación y desarrollo a la altura de los mejores del mundo. De otra forma, tendremos muy poco que ofrecer a la economía global.

Como señaló The Economist, lo segundo que se necesita son gobiernos de calidad. Aquí hay mucho que hacer. Pero, antes que nada, esto significa que, en Monterrey y en todo nuestro país, necesitamos cambiar los términos de los mandatos municipales. No podemos seguir esperando los resultados que se necesitan de administraciones locales con una duración de tres años.

La Alcaldía de Monterrey, junto con el Gobierno del Estado, pueden tomar la estafeta y proponer un cambio de fondo en este terreno clave. Una posible opción serían periodos de cuatro años, como ya han hecho otros municipios, pero añadiendo una sola reelección consecutiva para un total de ocho años. Otra opción podría ser ampliar un periodo único a seis años. Sin un cambio institucional de este tipo, nunca vamos a tener autoridades locales que puedan ver más allá del corto plazo, ni desarrollar proyectos de largo alcance.

Por último, Monterrey tiene que reinventarse a sí misma. Existen muchos ejemplos exitosos a nivel mundial. Dublín en Irlanda, Sydney en Australia, Calgary en Canadá y muchas más han demostrado que sí se puede. Monterrey ya ha dado pasos importantes en este sentido. La idea de que se convierta en una "ciudad del conocimiento" va en la dirección correcta, pero toda la sociedad tiene que hacer un esfuerzo para concretarla.

Durante mucho tiempo tuvimos la suerte de contar con una valiosa "marca Monterrey". Desafortunadamente, en los últimos años la hemos erosionado en forma por demás irresponsable. La marca Monterrey no le pertenece ni al Gobierno del Estado, ni a la Alcaldía de la ciudad. Es de todos. Ante las fuerzas de la globalización, necesitamos una marca Monterrey que nos distinga por nuestro propio carácter, y por una historia de éxito de la que todos podamos sentirnos orgullosos.

5 comments:

Anonymous said...

La reelección de alcaldes sería muy buena, pero, por favor, Maderito no. Es un pobre diablo. No tiene idea de las funciones del gobierno.

Héctor González Sánchez said...

Estoy de acuerdo en que Maderito es un inútil que sólo piensa en convertirse en Gobernador (¡Dios nos agarre confesados!) Pero Nati no canta mal las rancheras. Nati ha resultado ser un pésimo gobernador. ¡Lástima por todos los ciudadanos!

María Luisa Pérez J. said...

La verdad es que tan malos son los priístas como los panistas de Nuevo León. Han desaprovechado la oportunidad de transformar al estado e insertarlo en el mundo global. Todavía piensan con la lógica del siglo XX. Ojalá que despierten porque el siglo XXI ya va muy adelantado.

Roger Campos said...

Me gusta la idea de la marca Monterrey. Hoy todo tiene que ver con marcas y con la imagen que se tiene de algo. ¿Podríamos relanzar la marca Monterrey?

Dr. Sergio Suárez said...

Yo creo que Monterrey sí se puede reinventar. Puede pasar de ser la capital industrial de México a ser la capital de los servicios médicos de México. Hay nuevos hospitales, buenas escuelas de medicina, está cerca de la frontera. Ya lo veremos en el futuro. El outsourcing de servicios médicos desde Monterrey será el tema del futuro.