Friday, April 06, 2018

Artículo de Javier Treviño en Milenio - Formación y desarrollo profesional de los maestros


Formación y Desarrollo Profesional de los Maestros
Javier Treviño Cantú

En mis colaboraciones anteriores abordé dos de los cinco ejes del nuevo Modelo Educativo. El primero, los Planes y Programas de Estudio, tiene como objetivo contar con mejores contenidos y materiales para la enseñanza y el aprendizaje. El segundo, poner a la Escuela en el Centro del Sistema Educativo, reivindica a la escuela para darle la mayor prioridad en las decisiones y acciones del sector educativo.

En esta ocasión me referiré al tercer eje, la Formación y Desarrollo Profesional de los Maestros, cuyo propósito es asegurar que los alumnos cuenten con los mejores maestros y que éstos reciban todo el apoyo y reconocimiento a su importante labor.

Esos tres componentes, mejores contenidos, mejores escuelas, y mejores maestros son fundamentales para lograr una verdadera transformación de la educación. Sin la participación de los maestros, sin su profundo sentido de responsabilidad social y compromiso de prepararse para enseñar y formar a nuestros niños y jóvenes, esa transformación sería simplemente imposible.

¿Quién no recuerda con cariño y admiración a algún maestro o maestra? Y es que los docentes cumplen un rol esencial no sólo para que los alumnos disfruten la lectura, aprendan ciencias o matemáticas, sino también para que aprendan a aprender y aprendan a convivir, a superar los obstáculos de su entorno y crezcan como individuos. Creo que no hay mejor forma de ilustrar esto que citando lo que un alumno nos decía en la consulta nacional que realizamos para revisar y construir el nuevo Modelo Educativo: “Mi maestro favorito me enseñó a creer en mí mismo como estudiante, y me preparó para las materias que vi más adelante”.

El nuevo Modelo Educativo concibe al docente así, como lo describía ese alumno, como un profesional sólidamente formado, centrado en el aprendizaje de sus estudiantes y en generar ambientes incluyentes, comprometido con la mejora constante de su práctica y capaz de adaptar el currículo a su contexto especifico.

La reforma educativa estableció un sistema de desarrollo profesional docente basado en el mérito y en el mejoramiento permanente de las maestras y maestros de México. Y como autoridades educativas tenemos la obligación de dotar a los maestros, a los directivos y supervisores de las escuelas de las herramientas necesarias para fortalecer su condición profesional, su liderazgo y para que puedan prepararse y actualizarse de manera constante.

Para ello nos hemos dado a la tarea de realizar un gran esfuerzo de formación continua derivado de la evaluación y la consulta a los docentes, elementos clave que permitieron conocer con precisión las necesidades de capacitación y mejora profesional.

Nuestra meta en 2017 era capacitar, en distintos ámbitos, a 500 mil docentes, la cual superamos al alcanzar más de 626 mil docentes capacitados, es decir, el 125 por ciento de la meta planteada.

En 2018, nuestra meta es capacitar a más de 644 mil docentes en los diversos programas de formación continua, y a un millón 200 mil docentes en los contenidos del nuevo plan y programas para la educación básica, denominado Aprendizajes Clave para la Educación Integral, que iniciará en el ciclo escolar 2018 – 2019.

Además de que no hay labor más noble y valiosa que la de alguien que enseña, educa y forma a otros; de poco serviría que tengamos los mejores contenidos y las mejores escuelas, si la gran transformación de la educación en México no la hacemos con los maestros. Por eso la profunda importancia de la formación y desarrollo profesional de los Maestros planteada como uno de los cinco ejes del nuevo Modelo Educativo.



Javier Treviño Cantú es Subsecretario de Educación Básica del Gobierno de la República

Wednesday, March 14, 2018

Mensaje de @javier_trevino sobre CONAFE y el Nuevo Modelo Educativo


Mensaje de Javier Treviño en el “SEMINARIO INTERNACIONAL NUEVOS MODELOS DE APRENDIZAJE PARA UN MUNDO QUE CAMBIA”, Ciudad de México, 14 de marzo de 2018

Agradezco la invitación y la asistencia de todos los presentes a este evento académico, cuyo propósito es promover la reflexión y el diálogo informado,  constructivo y propositivo, que permita fortalecer el Modelo Educativo Comunitario que impulsa el Consejo Nacional de Fomento Educativo.
En primer término, permítanme -particularmente en atención de los invitados que nos acompañan de otros países- dar algunos datos, que ayudan a poner en contexto y dimensionar la relevancia del CONAFE en el sistema educativo mexicano.
El CONAFE es la institución del Estado mexicano que, desde hace casi 47 años; es decir, hace casi cinco décadas, garantiza el derecho a la educación de niñas, niños y jóvenes que viven en miles de comunidades del país, donde por razones geográficas, no es posible llevar los servicios de la escuela regular pública.
Es decir, el CONAFE tiene como misión lograr que la población que vive en condiciones de alta vulnerabilidad, ejerza su derecho a la educación, premisa para mejorar, sobre bases duraderas, su nivel de vida.
Actualmente el CONAFE tiene a su cargo el subsistema de educación inicial más grande del país; atiende a cerca de 400 mil menores de cuatro años; y  ofrece educación preescolar, primaria y secundaria, a más de 300 mil niñas y niños. De las casi 83 mil escuelas multigrado que operan en el país, el CONAFE atiende al 42%.
Es decir, la educación comunitaria que apoya el CONAFE beneficia, en cifras redondas,  a más de 700 mil niñas y niños que viven en localidades de alta y muy alta marginación.
Es importante reconocerlo. Con el apoyo de instituciones educativas como el CONAFE, México ha logrado avances significativos en la cobertura en educación básica:
En educación preescolar, en el presente ciclo escolar (2017-2018), la tasa de matriculación alcanza 92.3% en el grupo de 4 años de edad y de 84.3 % en el de 5 años. El reto que enfrentamos en este nivel está en el grupo de 3 años, en donde la tasa de matriculación del país alcanza al 49.9% de las niñas y niños de este grupo de edad.
En primaria y secundaria, la tasa de matriculación es prácticamente del 100%. El reto aquí es mejorar la calidad, de manera sostenida y generalizada, de los aprendizajes de los alumnos.
El gran esfuerzo por llevar los servicios educativos a la población más vulnerable ha sido y es posible gracias a un ejército de jóvenes, con una extraordinaria vitalidad y ejemplar vocación de servicio a la comunidad.
En efecto, el trabajo comprometido de alrededor de 70 mil mujeres y hombres, en todo el país,  entre promotoras educativas, Líderes para la Educación Comunitaria, supervisores y coordinadores, por supuesto apoyado por las madres y padres de familia, resulta fundamental para brindar los servicios educativos a más de 700 mil niñas y niños.
Sin embargo, el gran reto en materia educativa para México,  en el siglo XXI, no sólo es garantizar el acceso al servicio educativo a todas las niñas, niños y jóvenes, sino hacerlo con calidad, equidad e inclusión.
Ese es precisamente el propósito de la reforma educativa, actualmente en marcha, que elevó a rango constitucional el derecho de los mexicanos a una educación de calidad.
En efecto, la Reforma educativa estableció la obligación del Estado –en sus tres órdenes de gobierno-  de garantizar el derecho de las niñas, niños y jóvenes a  una educación en la cual “los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos.”
En cumplimiento de este mandato, las autoridades educativas, estatales y federal, impulsamos, desde 2013, la transformación más ambiciosa del sistema y del modelo educativo mexicano, en las últimas cinco décadas.
Permítanme comentarles brevemente, en una visión panorámica, los avances en la instrumentación de la reforma educativa.
Como es de recordar, en marzo del 2017 se presentó el modelo educativo para la educación obligatoria que es la propuesta pedagógica de la reforma educativa.
El Modelo Educativo incluye cinco ejes. El primero, es un nuevo planteamiento curricular, que se expresa en los aprendizajes claves para la educación integral. Es el corazón del Modelo y entrará en vigor en agosto próximo en todas las escuelas de educación básica.
Como lo establece la Ley General de Educación, el CONAFE ha hecho importante esfuerzos para alinear el Modelo Educativo Comunitario al Modelo Educativo para la Educación Obligatoria.
En segundo lugar, el Modelo concibe a la escuela y por supuesto, al alumno, como el centro de atención del sistema educativo. Para tal efecto, están en marcha un conjunto de acciones para la reorganización de las escuelas, dando prioridad a los aprendizajes, con una mayor autonomía de gestión, una mejor infraestructura, el fortalecimiento del liderazgo de directores y supervisores, mejores consejos técnicos escolares y una mayor participación de los padres de familia.
En tercer lugar, se creó un sistema de desarrollo profesional docente basado en el mérito y la superación permanente de las maestras y maestros, en donde la formación inicial y la formación continua y capacitación son elementos fundamentales.
En cuarto lugar, se impulsa una política transversal, con acciones en todos los niveles escolares, para mejorar la inclusión y equidad educativa. Para tal efecto se impulsa la educación plurilingüe y multicultural, fortaleciendo la educación básica desde la lengua materna.
Y, en quinto lugar, se impulsa una nueva gobernanza del sistema educativo, que detona y articula la corresponsabilidad de todos los actores involucrados en su desarrollo.
El Modelo educativo tiene un sustento de carácter conceptual, en cierto sentido filosófico, que está plasmado en un documento llamado “Los fines de la educación”, el cual plantea los rasgos y habilidades del ser humano que la escuela mexicana debe formar para enfrentar los retos que tenemos como Nación en el siglo XXI. Este documento fue elaborado a partir de un amplio proceso de consulta en el que participaron profesores, especialistas  en educación, autoridades educativas, legisladores, organizaciones de la sociedad civil, entre muchos otros actores.
Recomiendo mucho su lectura, pues aunque es un documento muy breve, es también un documento muy importante, porque da sentido a la labor de todos quienes formamos parte del sistema educativo.
En este documento se presentan los perfiles de egreso de los cuatro niveles que conforman la educación obligatoria. Se establecen los grandes objetivos en materia educativa que debemos lograr en todas las escuelas, incluyendo las comunitarias.
La SEP publicó también el año pasado en el Diario Oficial de la Federación, el Plan y los programas de estudio para la educación básica que organiza sus contenidos en tres grandes áreas curriculares: 1) Los campos de formación académica; 2) las áreas de desarrollo personal y social; y, 3) los ámbitos de autonomía curricular.
Asimismo, el nuevo plan de estudios propone una pedagogía centrada en que los alumnos aprendan a aprender, es decir que desarrollen su capacidad de pensar y desarrollar todas sus habilidades y potencial creativo.
Otra novedad del currículo es la educación socioemocional. Educar las emociones es una tarea que todos los maestros deben llevar a cabo. Las neurociencias nos han mostrado que las emociones y, por tanto, la personalidad son susceptibles de ser transformadas y encauzadas para que los niños y jóvenes, desarrollen todas sus habilidades, sean más asertivos, trabajen en equipo, sean sanos y felices.
Un elemento muy importante es la incorporación de un nuevo esquema para evaluar los aprendizajes de los alumnos, que modifica también la forma de comunicar a las madres y padres de familia el desempeño escolar de sus hijos. A partir del próximo ciclo escolar se entregarán reportes de evaluación en tres momentos del año: noviembre, marzo y julio. Estos reportes incluirán aspectos cualitativos del desempeño y no solo valoraciones cuantitativas.
En el ejercicio de rendición de cuentas estamos promoviendo, para el final de este ciclo escolar, un tema que está contenido en el Artículo 14 de la Ley General de Educación, que es que los directores de los centros escolares rindan un informe al final del ciclo escolar frente a su propia comunidad, particularmente los estudiantes y los padres de familia. Donde ellos puedan hacer un balance del año de cómo resultó el ciclo escolar que recién estaría terminando en ese momento. Aunque está en la ley, es un tema que no se ha instrumentado, a cabalidad. Lo vamos a promover, a fomentar, a estimular, depende central o directamente de las autoridades educativas estatales, pero dado que se trata de una disposición, establecida en la Ley General de Educación, esperamos que se vuelva una costumbre, una cultura de rendición de cuentas de los responsables de un centro escolar hacia su propia comunidad.
En este momento autoridades educativas federales y estatales nos preparamos para la puesta en marcha de los aprendizajes clave para la educación integral, es decir, del nuevo plan de estudios, que ha sido prevista en dos etapas.
La primera para el ciclo escolar 2018-2019, se inicia con los nuevos contenidos en los campos de desarrollo personal y social, y de autonomía curricular en todos los grados de preescolar, primaria y secundaria; mientras que los nuevos contenidos de las asignaturas de formación académica iniciarán en los tres grados de preescolar, más primero y segundo de primaria y primero de secundaria.
La segunda etapa será puesta en marcha en el ciclo escolar 2019-2020, con los seis grados restantes de los campos de formación académica: tercero, cuarto, quinto y sexto en primaria, y segundo y tercero de secundaria.
Para ello la SEP ha distribuido a escuelas públicas y privadas 21 libros de la colección Aprendizajes Clave para que cada maestro cuente con la información necesaria sobre los contenidos y la pedagogía de los nuevos programas de estudio. Asimismo, se diseñaron igual número de cursos en línea para capacitar a los maestros. En este momento ya hay más de 640 mil maestros inscritos a los cursos.
Por otra parte, estamos elaborando nuevos libros de texto y libros para el maestro para la educación primaria, de la más alta calidad académica y pedagógica, propios del derecho a la educación con calidad que merecen nuestros niños, como lo establece la propia Constitución.
Con el apoyo de la industria editorial dotaremos a los jardines de niños públicos, de libros literarios e informativos, de modo que los alumnos de este nivel hayan leído, con el apoyo de sus maestras y maestros, unos 120 libros antes de ingresar a la primaria. También con la industria editorial se preparan los textos para las escuelas secundarias, que en breve serán seleccionados por los maestros.
La SEP ha contado con la colaboración de muchas instituciones, expertos, especialistas, académicos, lo que nos permitirá que en el mes de agosto todas las escuelas del país, cuenten ya con esta nueva generación de libros de texto y materiales educativos. Todos gratuitos.
Vamos a distribuir más de 185 millones de ejemplare educativos en más de 226 mil escuelas de educación básica. Entregaremos a las escuelas 120 títulos de lectura para preescolar; 16 libros de texto gratuitos de primaria; 14 libros para el maestro; 14 nuevos libros de texto en las lenguas indígenas de mayor población hablante. Las telesecundarias, por su parte, van a tener una nueva colección completa de materiales, 19 o 20 libros de texto gratuitos; 19 libros para el maestro, y más de dos mil recursos audiovisuales.
El  nuevo Plan y Programas para la Educación Básica constituye un gran esfuerzo, derivado de la consulta del Modelo Educativo y con el trabajo de los mejores especialistas en educación, para renovar los contenidos y la pedagogía para que los alumnos aprendan a aprender y aprendan a convivir. El gran propósito es llevar los beneficios de la reforma educativa a los salones de clase.
Este el marco en el que todas las autoridades educativas del país, includo el CONAFE,  nos encontramos trabajando a fin de garantizar una educación de calidad, con equidad e inclusión.
Estoy cierto de que adicionalmente, los trabajos de este Seminario Internacional aportarán innovaciones que contribuirán a fortalecer las estrategias que desarrolla el CONAFE para construir y consolidar comunidades de aprendizaje que hagan realidad el derecho de miles de niñas, niños y jóvenes a una vida mejor.

Monday, March 12, 2018

Conversación sobre Colosio parte 5

Conversación sobre Colosio parte 4

Conversación sobre Colosio parte 3

Conversación sobre Colosio parte 2

Conversación sobre Colosio parte 1

Mensaje de @javier_trevino en la reunión del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE)

Mensaje de Javier Treviño Cantú, Subsecretario de Educación Básica de la SEP,  39ª Reunión de Coordinadores Nacionales del LLECE, 7 de marzo de 2018, Ciudad de México.

La historia del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación está íntimamente vinculada a la historia de la última etapa de reformas educativas del siglo XX en América Latina y a la primera etapa de reformas del siglo XXI.
A iniciativa de la UNESCO, surgió  a mediados de la década de los noventa (1994) con tres propósitos principales:
1.      Fomentar la política educativa basada en evidencia a través de la generación de datos, obtenidos mediante métodos científicos, sobre la calidad de la educación y los factores asociados a ésta;
2.      Desarrollar capacidades técnicas e inducir la formación de cuadros profesionales encargados de la evaluación de las políticas y los procesos educativos en los países latinoamericanos;
3.      Ofrecer una plataforma regional de generación de ideas, debates técnicos y acceso a información y bases de datos, para mejorar la medición y evaluación de calidad de la educación, con una perspectiva integral.
Es interesante recordar que el surgimiento del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación*/ se dio en un contexto social, político y económico particularmente complejo, detonado por profundos procesos de reformas económicas y políticas en América Latina, que provocaron tensiones de diverso grado en los sistemas educativos.
En la década de los noventa en la mayoría de las naciones latinoamericanas emergieron iniciativas y esfuerzos de reformas educativas, que planteaban la necesidad de avanzar hacia políticas menos centralistas, con mayor énfasis en la calidad, la equidad y la inclusión educativa.
Desafortunadamente muchos de los esfuerzos, por diversas razones, no tuvieron los resultados esperados. Una de éstas fue, sin duda,  la debilidad, cuando no la ausencia, de marcos teórico.-conceptuales, herramientas analíticas y acervos de información, suficientes y accesibles,  para lograr un adecuado seguimiento y evaluación de las políticas, programas y proyectos educativos.
Por ello, la iniciativa de la UNESCO para desarrollar en 1997, a través del LLECE, el Primer Estudio Comparativo y Explicativo (PERCE), tuvo un importante apoyo. Por vez primera se planteó la necesidad de realizar una medición comparativa, a gran escala, del desempeño escolar y los logros del aprendizaje.
El PERCE  tuvo como objetivo principal aportar información para el conocimiento de la calidad de la educación en la región, así como orientar la toma de decisiones en políticas públicas educativas.
En ese primer estudio, cuyos resultados se publicaron en noviembre de 1998, sobre los aprendizajes de estudiantes de tercer y cuarto año de educación primaria, en las asignaturas de lectura y matemática, participaron trece países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Honduras, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela.
Con ese antecedente, a fines de 2002, los países que conforman el LLECE desarrollaron el Segundo Estudio Regional, SERCE, implementado en 2006, aprovechando la experiencia del PERCE, para ampliar el análisis a 16 países, grados escolares y áreas evaluadas (se incluyó escritura y ciencias). Sin embargo los resultados se publicaron hasta junio de 2008.
En 2010, los países participantes en el LLECE acordaron llevar a cabo el Tercer Estudio Comparativo y Explicativo TERCE. Fue aplicado en 2013 y abarcó 15 países (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay) más el Estado de Nuevo León (México).
Al igual que el SERCE, el TERCE evaluó el desempeño escolar en tercer y sexto grado de escuela primaria en las áreas de Matemática, Lenguaje (lectura y escritura) y, para sexto grado el área de Ciencias Naturales.
Sus resultados, publicados en 2015, aportaron información valiosa para el mejor conocimiento sobre la calidad de la educación en la región, así como para orientar la toma de decisiones en políticas públicas educativas.
Sin duda, la contribución de la UNESCO, junto con otros organismos multilaterales, al estudio de los sistemas y políticas educativas en América Latina nos colocan en una situación cualitativamente distinta a la de hace 20 años.
Hoy, las autoridades educativas nacionales y locales,  así como los colectivos docentes, al interior de cada escuela, disponen de una gran cantidad de información, cualitativa y cuantitativa, para una mejor toma de decisiones.
En el caso de México, la reforma educativa, aprobada en 2013,  fortaleció la planeación y la evaluación educativa, encomendando la coordinación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, organismo constitucionalmente autónomo.
A diferencia de otras épocas, hoy la evaluación constituye un elemento fundamental, intrínseco de la política educativa en México. Si bien es cierto que, por sí misma, la evaluación no mejora la calidad de nuestro sistema educativo, sí constituye un instrumento de incuestionable valor para contribuir a que esto ocurra.
La evaluación desempeña un papel central en el Modelo Educativo para la Educación Obligatoria, tanto para la evaluación sistemática de los aprendizajes de los alumnos de educación básica y media superior, como para el funcionamiento del sistema de desarrollo profesional docente, basado en el mérito.
Podemos afirmar que la evaluación formativa es una realidad.
Entre 2014 y 2017 más de 1.2 millones de docentes han participado en los concursos de ingreso, promoción y desempeño en la función docente.
Asimismo, con base en los resultados de las evaluaciones y considerando las necesidades de formación docente, en 2017 más de 626 mil profesores de educación básica recibieron capacitación. 
Asimismo, el INEE a partir de la información obtenida en los estudios de evaluación, genera directrices las cuales son asumidas por las autoridades educativas, federal y locales,  para  el diseño de políticas, programas y proyectos que mejoren la calidad, equidad e inclusión de nuestro sistema educativo.
Sin duda, el mandato del estado de garantizar la calidad de la educación obligatoria para todos los educandos, constituye el aspecto medular de la  reforma educativa y la evaluación se erige como una estrategia insustituible para contribuir a lograrlo.
En este marco, estudios como el Estudio Regional Comparativo y Explicativo del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación, constituye una muy importante fuente de información para medir los avances hacia una educación de calidad, con equidad e inclusión.
El LLECE -que por cierto nació en México el 10 de noviembre de 1994- es de gran relevancia para nuestro país y considero que también lo es de los países latinoamericanos.
Gracias a estudios como los desarrollados por el LLECE, el diseño de las políticas educativas se realiza tomando como base evidencias empíricas sobre la calidad de la educación y los factores asociados a la misma.
El LLECE constituye, sin duda, un referente latinoamericano de concertación y colaboración en evaluación educativa, ya que los países participan en todas las etapas del proceso de evaluación; asimismo, los instrumentos de evaluación se diseñan considerando las características curriculares y el contexto de los sistemas educativos de América Latina y el Caribe, lo cual permite obtener información regional, contextualizada y por ello con elevada pertinencia. 
Por ello, el LLECE ha sido considerado como un mecanismo clave para el monitoreo y seguimiento del Marco de Acción de la Agenda de Educación 2030 y del Objetivo de Desarrollo Sostenible N° 4 sobre Educación en la región.
Estoy seguro que este evento cumplirá sus objetivos.  Entre ellos el de facilitar el intercambio de información,  ideas y propuestas de académicos y especialistas, para consolidar a la evaluación como herramienta fundamental de la nueva generación de políticas educativas en la región, enfocadas a detonar el enorme potencial que existe en todas las niñas, niños y jóvenes de nuestros países.

Thursday, March 01, 2018

Otra salida en falso de López Obrador: ofrece derogar la reforma educativa - artículo de Javier Treviño en Univisión

Artículo de @javier_trevino en Univisión @UniNoticias

“En México existe una conciencia creciente de la importancia que una buena educación tiene para el progreso del país. Estoy convencido que la sociedad evitará cualquier retroceso”.
En su afán de seducir clientelas y sumar votos, al costo que sea, Andrés Manuel López Obrador ofrece “derogar la reforma educativa” si gana la Presidencia de México. ¿Realmente cree que los mexicanos se lo permitirían?
La reforma se sustenta en una adición a la Constitución, que garantiza el derecho a una educación de calidad con equidad. ¿No es eso lo que todo padre de familia desea para sus hijos, en México o en Estados Unidos? ¿Es esto lo que se pretende destruir?
La reforma educativa elevó a rango constitucional la definición de educación de calidad, “de manera que los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos”.
Las autoridades educativas organizamos foros regionales y nacionales para revisar el modelo y adecuarlo a las necesidades del México del siglo XXI. Participaron miles de docentes, especialistas, organizaciones de la sociedad civil, autoridades locales, organismos empresariales, legisladores y ciudadanos. Todos con la convicción y anhelo de hacer de la educación la herramienta para que las niñas y niños logren forjarse un futuro mejor para ellos, sus familias y sus comunidades.
De ese proceso surgieron miles de ideas que han permitido construir un nuevo Modelo Educativo para que contemos con mejores maestros, mejores escuelas, mejores planes y programas de estudio y con apoyos para una trayectoria escolar exitosa. ¿Es esto lo que AMLO quiere cambiar? ¿Para qué?
“Derogar la reforma educativa” significaría un grave retroceso para el país, si se consideran los avances que ya se han logrado en los cinco ejes.
La enseñanza en la educación básica hoy cuenta con un nuevo plan de estudios que incorpora contenidos y una pedagogía innovadora, que abren paso a una nueva generación de libros y materiales educativos, gratuitos. Más de 185 millones de ejemplares llegarán a las aulas en agosto próximo. Casi un millón doscientos mil profesores de educación básica se están capacitando para implementarlo.
Con la estrategia Escuela al Centro se impulsa un modelo de organización escolar más vigoroso que confiere la mayor prioridad a los aprendizajes, atendiendo al contexto y necesidades de los alumnos. Más de 50,000 escuelas han recibido recursos monetarios para mejorar su gestión educativa. Casi 50,000 escuelas han sido apoyadas mediante infraestructura y equipamiento. Se incrementaron de 6,000 a más de 25,000 las Escuelas de Tiempo Completo. Más de 89,000 escuelas participan en el Programa Nacional de Convivencia Escolar.
Antes de la reforma, muchas de las plazas de directores, subdirectores, supervisores y profesores se compraban o se heredaban por personas que no tenían ni la vocación ni la preparación necesaria. En las visitas que realizo a las escuelas, profesores y padres de familia me han comentado malas experiencias que tuvieron en el pasado con personas que cobraban como profesores, sin serlo.
Con la reforma educativa esta situación cambió. Hay una nueva generación de profesionales de la educación que ganaron su plaza por mérito propio, en concursos de oposición abiertos. Más de un millón doscientos mil profesores, en todo el país, han participado en procesos de evaluación para ingresar al servicio, concursar por una mejor posición, mejorar su desempeño y sus remuneraciones. En 2017 más de 626,000 profesores participaron en programas de capacitación. La evaluación formativa, con respeto a los derechos laborales, es una realidad.
La Estrategia de Equidad e Inclusión mejora el acceso de la población más vulnerable a una educación de calidad, así como las acciones para atender la diversidad étnica, lingüística y cultural. Actualmente se otorgan becas a 565,000 alumnos de las 10,147 escuelas primarias indígenas del país y más de 3,300 escuelas de tiempo completo benefician a 271,000 niñas y niños indígenas.
La reforma impulsa una nueva gobernanza educativa. Hoy las autoridades, especialistas, organizaciones de la sociedad civil, padres de familia, legisladores, empresarios, están más involucrados en el mejoramiento de los servicios educativos. En México existe una conciencia creciente de la importancia que una buena educación tiene para el progreso del país. Estoy convencido que la sociedad evitará cualquier retroceso.
La construcción del Modelo Educativo es el esfuerzo más importante, en décadas recientes, para lograr que el sistema educativo responda a los retos de México en el siglo XXI. Su propósito es hacer que las niñas, niños y jóvenes mexicanos desarrollen todo su potencial. Nuestro desafío es continuar, con disciplina, responsabilidad y perseverancia, en su implementación.

Tuesday, February 27, 2018

La escuela en el centro del sistema educativo - artículo de Javier Treviño en Milenio Monterrey

En mi artículo anterior compartí con ustedes mi convicción de que un cambio de fondo en el país pasa necesariamente por la transformación de la educación.
La reforma educativa sentó las bases jurídicas de esta transformación al establecer la obligación del Estado mexicano de garantizar el derecho a una educación de calidad con equidad.
Para cumplir este mandato se ha diseñado una estrategia para contar con mejores contenidos, mejores maestros y mejores escuelas. Dicha estrategia orienta los esfuerzos de todos los actores involucrados para construir un nuevo modelo educativo, que está en marcha y registra avances importantes.
En la colaboración anterior mencioné que este nuevo modelo educativo se compone de cinco ejes, y abordé el primero de ellos que plantea renovar los planes y programas de estudio con la participación de los mejores académicos y especialistas.
En esta ocasión quiero hablarles brevemente del segundo eje del modelo que consiste en poner a la escuela en el centro del sistema educativo; es decir, alinear los recursos, esfuerzos y decisiones para darle a la escuela, y a los alumnos, la mayor prioridad.
Históricamente, el sistema educativo en todo el país ha funcionado de manera vertical, de modo que las autoridades, de todo tipo, imponen a las escuelas múltiples instrucciones y cargas administrativas que la limitan y desvían de su misión esencial: el aprendizaje de los alumnos.
Cambiar esta situación es el objetivo de la estrategia para poner a la escuela al centro del sistema educativo. En otras palabras, que la educación esté donde debe de estar: en la escuela; y que la escuela se dedique a lo que se debe dedicar: a enseñar.
Esto implica una profunda reorganización que ya registra importantes avances:
Avanzamos en la renovación de las escuelas, para que éstas tengan una mejor organización, y cuenten con servicios básicos, instalaciones y equipamiento adecuados. Por ejemplo, entre 2012 y 2017 se han rehabilitado y equipado más de 50 mil escuelas de educación básica. Y casi 20 mil, de las más de 25 mil escuelas de tiempo completo, cuentan con apoyo alimenticio.
Asimismo, más de 50 mil escuelas reciben recursos de manera directa, cuyo destino es decidido por la propia comunidad escolar en ejercicio de la nueva autonomía de gestión, que es uno de los planteamientos básicos de la escuela al centro del sistema educativo.
También estamos trabajando para lograr que todas las escuelas de educación básica cuenten con plantillas de maestros completas y con directivos con mayor preparación y liderazgo; para que las escuelas tengan consejos técnicos capacitados y enfocados al mejoramiento escolar; y para que dispongan de supervisión mejor preparada y ocupada en mejorar el desempeño de los alumnos y los maestros.
Si en algún lugar se gesta el éxito o fracaso de una nación es, sin duda, en la escuela. Por eso, poner a la escuela en el centro del sistema educativo, y conferirle la mayor prioridad dentro de las políticas públicas, es condición sine qua non para forjar las bases de un futuro más promisorio para todos.
Javier Treviño Cantú es subsecretario de Educación Básica del Gobierno de la República