Wednesday, October 11, 2006

Talento mexicano

Javier Treviño Cantú
El Norte
11 de octubre de 2006

El fin de semana pasado, los miembros de la generación 1973-1976 celebramos 30 años de haber terminado la secundaria en el CUM. Con tristeza, casi todos habíamos leído en EL NORTE sobre la debacle educativa de nuestro país: 60 por ciento de los alumnos que concluyen ese mismo nivel no cuenta con conocimientos básicos en matemáticas, mientras que en español la cifra es del 40 por ciento.

Los resultados del nuevo examen ENLACE, aplicado por la SEP, pusieron el dedo en la llaga: hasta que no mejore la calidad de la educación en nuestro país no vamos a poder elevar nuestra competitividad internacional, ni generar suficientes empleos para una creciente población en edad de trabajar.

Lo que estamos perdiendo de vista es que el talento es uno de los factores críticos en la competencia económica global.

La Evaluación del Logro Académico de los Centros Escolares, o ENLACE, confirmó los resultados del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) a través de su propio examen EXCALE. En agosto, esta prueba indicó que la proporción a nivel nacional de alumnos que terminan la primaria con niveles "claramente insatisfactorios" en español es de 18 por ciento y de 17.4 por ciento en matemáticas. En el caso de los estudiantes de tercero de secundaria, 32.7 por ciento "no domina los conocimientos y habilidades básicas que establecen los programas de estudio de español, y 51.1 por ciento no lo consigue en matemáticas".

Estas cifras fueron cuestionadas por basarse en tres muestras nacionales a poco más de 52 mil alumnos de sexto de primaria y a unos 63 mil de tercero de secundaria. Sin embargo, la nueva evaluación de la SEP no deja lugar a dudas. Se trata de una prueba "censal", aplicada al 96 por ciento de los estudiantes de tercero a sexto de primaria y al 90 por ciento de los de tercero de secundaria.

De acuerdo con los resultados de ENLACE, al finalizar la secundaria, 6 de cada 10 alumnos no tienen conocimientos básicos de matemáticas y 4 de cada 10 tampoco lo hacen en español. En primaria, 7 de cada 10 estudiantes registran un nivel "elemental e insuficiente", mientras que apenas un 3 por ciento alcanza calificaciones de "excelencia".

El bajo nivel educativo del País está frenando nuestro avance. Como lo muestra el Índice de Competitividad Global 2006-2007 del Foro Económico Mundial, seguimos estancados a media tabla. Esta vez logramos avanzar un lugar, al pasar del sitio 59 al 58 entre 125 economías. El Índice destaca la debilidad de nuestras instituciones y la criminalidad rampante que vivimos, la cual "incrementa los costos de las empresas y menoscaba la competitividad".

Es indiscutible que hay que atender con urgencia el desafío planteado por el crimen organizado y la inseguridad pública. Pero si queremos salir adelante, tenemos que convertir el adelanto de la educación en México en una verdadera obsesión nacional.

En el mediano y largo plazo, lo único que nos va a permitir mejorar el lugar que ocupamos en la cadena económica global es contar con gente que tenga los conocimientos y las capacidades necesarias para competir con los cientos de millones de trabajadores que se están incorporando al mercado laboral global.

El semanario The Economist calcula que tan sólo en la India cada año se gradúan de alguna universidad o institución equivalente 2.5 millones de personas, incluyendo 400 mil ingenieros y 200 mil profesionales en tecnologías de la información. Además de un alto nivel académico, lo que distingue a esta fuerza de trabajo es su bajo costo: con el sueldo de un ingeniero en Estados Unidos se puede contratar a 10 en la India.

A pesar de sus ventajas competitivas, muchos profesionistas en ésta y otras economías "emergentes", como China, también tienen sus limitantes. Paradójicamente, hay una gran escasez de personal con habilidades para ocupar puestos de nivel medio y alto en compañías globales. El talento humano tiene muchas facetas, y la capacidad de integrarlo a sofisticadas culturas corporativas es mucho más difícil de lo que parece.

México debe aprovechar las oportunidades que le ofrece el talento de su gente. La coyuntura puede ser inmejorable. Hay que reconocer que durante la presente administración se retomaron políticas educativas que vienen de varios sexenios atrás, y que se impulsaron programas potencialmente exitosos, como la Reforma Integral de la Educación Secundaria.

Además, para avanzar necesitábamos saber en dónde estamos parados. Ahora los exámenes del INEE y la SEP nos permiten identificar las áreas clave en las que tenemos que concentrarnos para elevar nuestro nivel educativo. El reto es poner atención, hacer la tarea y sacar buenas calificaciones en el proceso de "aterrizar" estos programas y reforzar las evaluaciones. Así nuestros hijos sí podrán celebrar con alegría sus 30 años de haber salido de secundaria.

Es cierto que para atraer inversiones productivas necesitamos mejorar la infraestructura, desregular, simplificar trámites burocráticos y reducir drásticamente el crimen y la violencia.

Pero lo más importante, sin duda, es apoyar a los estudiantes mexicanos, para que estén en condiciones de competir por un buen empleo en su propio país. Si algo sobra en México es talento. Lo que falta es voluntad política de parte de todos los actores vinculados a la educación para hacer los nuevos cambios que se necesitan.

3 comments:

S.T. said...

Como una estudiante mexicana en Estados Unidos, veo mucho la diferencia entre la educación publica mexicana y la americana. Desafortunadamente, los estudiantes mexicanos no salen suficientemente preparados como para competir en el mundo globalizado en el que vivimos. Estoy de acuerdo con su articulo: lo que sobra en Mexico es talento; así que es vital que el nuevo gobierno se esfuerce en mejorar el sistema educativo, y en motivar a los estudiantes a que descubran su potencial para ser jugadores importantes en el mundo.

Anonymous said...

Educación: esa debe ser la obsesión. Estoy de acuerdo con usted.

Reva Doiss said...

Y como respuesta, el equipo sopesa la posibilidad de darle al SNTE-PANAL la cartera de la SEP, y en la Cámara de Diputados se les otorga la de Ciencia y Tecnología.

Saludos profesor