Tuesday, October 26, 2021

Noticias y cultura de la mentira

 

 

Noticias y cultura de la mentira


Javier Treviño

 

@javier_trevino

 

Trato de ver las conferencias de prensa matutinas del presidente de México casi todos los días. Cuando terminan las mañaneras, a las 9 am regularmente, intento discernir cuáles fueron las noticias. Y siempre llego a la misma conclusión, recordando la frase de Reuven Frank, ex presidente de NBC News: "las noticias son lo que el condenado gobierno diga que son". Frank fue una figura clave en sacar de la sombra a las noticias de la televisión. Enfatizó la importancia de las imágenes al contar historias. Fue mentor de periodistas como Tom Brokaw.

 

La conferencia de prensa matutina de ayer (con todo y el rap “Digo lo que pienso” de Calle 13) y todas las versiones gubernamentales sobre la reforma constitucional en materia eléctrica, me recordaron un libro que leí en 1994, escrito por Paul H. Weaver, “Noticias y cultura de la mentira: cómo funciona realmente el periodismo” (The Free Press, 1994) https://amzn.to/3nriHNZ .

 

Exjefe de la oficina de Washington y editor adjunto de la revista Fortune, el doctor Weaver fue profesor de ciencia política en la Universidad de Harvard y miembro del Aspen Institute, American Enterprise Institute y Hoover Institution.

 

Después de analizar el período de 1980 a 1992 en Estados Unidos, la tesis principal de Weaver es que prensa y gobierno estadounidenses tenían un problema sistémico: no hacen lo que dicen hacer, lo que deberían hacer y lo que la sociedad espera que hagan.

 

Revisé mis notas sobre el libro y aquí van algunas de las principales ideas de Weaver:

 

1.     Los medios de comunicación y el gobierno están entrelazados en un círculo vicioso de manipulación mutua, creación de mitos e interés propio. 

2.     Los periodistas necesitan crisis para dramatizar las noticias; y los funcionarios gubernamentales deben parecer que están respondiendo a las crisis. 

3.     Con demasiada frecuencia, las crisis no son realmente crisis, sino fabricaciones conjuntas. 

4.     Las dos instituciones (medios y gobierno) han quedado tan atrapadas en una red simbiótica de mentiras que los medios de comunicación son incapaces de decirle al público lo que es verdad y el gobierno no puede gobernar con eficacia. 

 

Weaver cita en su libro, como ejemplo, las políticas públicas para eliminar el déficit, que se encuadraron en la enmienda Gramm-Rudman-Hollings. Cualquiera que leyera un periódico o mirara las noticias por televisión pensaría que el Congreso y la administración Reagan estaban luchando heróica y dolorosamente para contener el gasto público y reducir el déficit. Sin embargo, detrás de la cortina de humo, los comités del Congreso y los funcionarios federales estaban aumentando el gasto y agregando nuevos programas en los procesos de presupuestación y asignaciones anuales de rutina. Como resultado, escribe Weaver en su libro, "no hubo noticias de que el gobierno aumentaría el déficit a pesar de que eso era lo que estaba sucediendo".

 

La lección principal del libro de Weaver es que “Los medios de comunicación y el gobierno han creado una farsa que sirve a sus propios intereses pero que engaña al público. Los funcionarios satisfacen la necesidad de dramatismo de los medios de comunicación inventando crisis y gestionando sus respuestas en el escenario, aumentando así su propio prestigio y poder. Los periodistas informan diligentemente sobre esas fabricaciones. Ambas partes saben que los artículos son manipulaciones que se engrandecen a sí mismas y no informan al público sobre los temas más complejos, pero aburridos, de la política y la actividad del gobierno”.

 

Más lecciones del libro de Weaver sobre su análisis del período de Ronald Reagan, el “gran comunicador”:

 

1.     Lo que ha surgido es una cultura de la mentira. Es el discurso y el comportamiento de los funcionarios que buscan obtener los poderes del periodismo en apoyo de sus objetivos, y de los periodistas que buscan cooptar a funcionarios en sus esfuerzos por encontrar y cubrir historias de crisis y respuesta a emergencias.

2.     El resultado es una distorsión del papel constitucional del gobierno. Se ha convertido en una institución que debe resolver continuamente, o parecer que resuelve, las crisis. El gobierno funciona en un nuevo y poderoso modo de operación de emergencia permanente.

3.     Es un teatro multietapas. Hay demanda por drama en las noticias. La versión de la realidad es la que el público y los funcionarios crean. Utilizan la persuasión y la creación de imágenes para promover sus intereses. Es la manipulación de la percepción y del proceso de políticas públicas. Literalmente, están actuando. 

4.     Las noticias a menudo tienen una identidad dual, una fachada externa y una realidad interna. Las dos historias, o realidades, a menudo estaban en desacuerdo entre sí. 

 

La práctica de los medios de centrarse en los manipuladores y sus maquinaciones, en lugar de en cuestiones de fondo, es quizás inevitable porque refleja varios aspectos de la cultura estadounidense. Las personalidades son más convincentes que las instituciones, los hechos a menudo son inciertos, la capacidad de atención es breve y la simplificación es la norma. 

 

Pero el enfoque de los medios tiene varias consecuencias, según Weaver:

 

1.     Las noticias pueden cambiar las percepciones; y las percepciones, a menudo, se convierten en realidad. 

2.     Las filtraciones o insinuaciones adversas sobre un funcionario del gobierno conducen a su pérdida de influencia, renuncia o despido. 

3.     El mercado de valores también es un terreno fértil para historias plantadas. Los rumores o las acusaciones difundidas por los vendedores en corto suelen hacer bajar el precio de una acción. 

4.     La disposición de la prensa a informar sobre insinuaciones y rumores, a medida que las noticias cambian la realidad, lleva a que los sujetos de tales informes, que generalmente son invenciones creadas por oponentes, deben estar preparados para defenderse instantáneamente. 

 

Quizás la consecuencia más grave del enfoque de los periodistas en las crisis y los conflictos es que tanto ellos como el público se vuelven ciegos ante los problemas sistémicos. Weaver argumenta:

 

1.     La prensa está demasiado dispuesta a aceptar las versiones autopromocionadas de los hechos por parte de los funcionarios gubernamentales. 

2.     El verdadero defecto de la prensa es que se ha convertido en una víctima del síndrome del “hombre-muerde-perro”. 

3.     Lo que realmente está sucediendo en el mundo real es el negocio ordinario de las instituciones ordinarias. En lo que convergen funcionarios y reporteros, por lo tanto, son parodias, no hechos reales. 

4.     La noticia deja de representar el mundo real y comienza a falsificarlo. La transacción de trueque entre periodista y periodista degenera en un ejercicio de engaño, manipulación y explotación.

 

Weaver tiene razón. El público estadounidense, desconfiado, ha llegado a depender de hechos, datos, encuestas y, presumiblemente, estudios científicos. La gente es cada vez más reacia a creer cualquier afirmación que no esté respaldada por investigaciones estadísticas. Pero entonces llegó otro problema: se desarrolló una industria para crear la investigación que ligitima las posiciones políticas. Los debates sobre políticas públicas ahora giran comúnmente en torno a estimaciones competitivas de costo, efectividad o riesgo, más que en torno a los méritos intrínsecos de una propuesta. 

 

 Weaver hace algunas consideraciones finales en su libro:

 

1.     La prensa debería cubrir menos las crisis y los desastres y más los acontecimientos políticos, sociales y económicos, las políticas públicas serias y sólidas. Menos política, más sustancia; menos personalidades, más instituciones. 

2.     El enfoque de los medios debe reorientarse hacia los lectores y el público en general. 

3.     Una prensa impulsada por el drama y las crisis crea un gobierno impulsado por la respuesta a las crisis. Y un gobierno de emergencia no puede gobernar. 

4.     El apoyo público a las políticas de emergencia no sólo se evapora en el momento en que pasa la crisis, sino que los funcionarios que actúan en modo de emergencia no pueden nunca formular políticas públicas significativas en beneficio de la nación.

 

https://www.sdpnoticias.com/opinion/noticias-y-cultura-de-la-mentira/

Sunday, October 24, 2021

¿Cuándo nos tomamos un café?

 

 

¿Cuándo nos tomamos un café?


Javier Treviño

 

@javier_trevino

 

Esta frase se escucha miles de veces todos los días. La vida gira en torno a una taza de café. No se puede iniciar el trabajo de la mañana sin haber tomado el primer café del día. ¡A veces lo quisiéramos intravenoso, para poder despertar! Aunque tomo café, sabía muy poco sobre el impacto a largo plazo del consumo regular en mi salud cardiovascular.

 

Ayer leí, en la página de internet de la Sociedad Europea de Cardiología https://bit.ly/3C8jDgk , que beber café, de leve a moderado, está asociado con beneficios para la salud. Hasta tres tazas de café por día se asocia con un menor riesgo de accidente cerebrovascular y enfermedad cardíaca mortal.

 

Recientemente se presentó una investigación en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2021. La autora, la doctora Judit Simon, de la Universidad Semmelweis, en Budapest, Hungría, dijo: "hasta donde sabemos, éste es el estudio más grande para evaluar sistemáticamente los efectos cardiovasculares del consumo regular de café en una población sin enfermedad cardíaca diagnosticada".

 

¿Cuáles fueron los resultados?

 

1.     El consumo regular de café es seguro, ya que incluso una ingesta diaria alta no se asoció con resultados cardiovasculares adversos y mortalidad por todas las causas después de un estudio de seguimiento por un período de 10 a 15 años.

 

2.     De media taza a 3 tazas de café al día se asoció de forma independiente con menores riesgos de accidente cerebrovascular y muerte por enfermedad cardiovascular.

 

El estudio investigó la asociación entre la ingesta habitual de café y el incidente de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y muerte en 468,629 participantes del Biobanco del Reino Unido sin signos de enfermedad cardíaca en el momento del reclutamiento. La edad media fue de 56 años y el 55% eran mujeres.

 

Los participantes se dividieron en tres grupos según su ingesta habitual de café: a) los que no consumían café de forma habitual, 22.1%; b) los que lo consumían de manera  moderada (0.5 a 3 tazas por día) 58.4%; y c) los de consumo alto, es decir, más de 3 tazas al día, 19.5%.

 

Los investigadores calcularon la asociación del consumo diario de café con los resultados de incidentes durante un seguimiento de 11 años en promedio, utilizando modelos multivariables. Los análisis se ajustaron por factores que podrían influir, incluidos la edad, el sexo, el peso, la altura, el tabaquismo, la actividad física, la presión arterial alta, la diabetes, el nivel de colesterol, el nivel socioeconómico y la ingesta habitual de alcohol, carne, té, frutas y verduras.

 

Lo interesante es que, en comparación con los no bebedores de café, el consumo de leve a moderado se asoció con un 12% menos de riesgo de muerte por todas las causas, un 17% menos de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, y un 21% menos de riesgo de accidente por incidente cerebrovascular.

 

Los investigadores analizaron la asociación entre la ingesta diaria de café y la estructura y función del corazón durante un promedio de 11 años. Utilizaron datos de 30,650 participantes que se sometieron a imágenes de resonancia magnética cardíaca.

 

La doctora Simon concluyó: “el análisis de imágenes indicó que, en comparación con los participantes que no tomaban café con regularidad, los consumidores diarios tenían corazones de tamaño más saludable y mejor funcionamiento. Esto fue consistente con la reversión de los efectos perjudiciales del envejecimiento en el corazón".

 

En suma, los hallazgos del estudio sugieren que el consumo de café de hasta 3 tazas por día está asociado con resultados cardiovasculares favorables. 

 

Ahora bien, el café también tiene un impacto positivo en la economía del mundo. Sólo el petróleo se comercializa más que el café. Cada año se exportan más de treinta millones de sacos de café. El 40% de la población mundial consume café todos los días, 500 mil millones de tazas al año.

 

La última vez que había leído sobre la industria de exportación del café, hace diez años, valía 20 mil millones de dólares; hoy tiene un valor de 466 mil millones https://bit.ly/3Bclr6u . 

 

El café se produce en 50 países y emplea 25 millones de personas. Los principales importadores de café son Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia y Bélgica. El 90 por ciento de la producción de café ocurre en América del Sur. 

 

Veamos cuáles son los jugadores más importantes en este mercado https://bit.ly/30ULxyB :

 

Brasil exporta 2.7 millones de toneladas métricas de café. Con más de 20 mil plantaciones, ha sido el mayor productor de café del mundo durante más de 100 años. Sus exportaciones totales equivalen a un tercio de la producción del resto del mundo.

 

Vietnam es el segundo país productor de café del mundo. La principal exportación de café en Vietnam es la variante robusta, que representa alrededor del 40% del suministro total del mundo.

 

Colombia es el principal exportador mundial de café árabe. El país produce alrededor de 11.5 millones de sacos de café al año (cada saco pesa 70 kg). Su paisaje cafetalero es patrimonio de la humanidad y produce los mejores granos de café del mundo desde 1830.

 

Indonesia es un caso muy interesante porque el café es una parte muy importante de su economía desde finales del siglo XVII, cuando era colonia holandesa. Hoy cultiva y exporta más de 20 variedades de café. 

 

Honduras produce 475 mil toneladas métricas que se cultivan en fincas. Aunque Honduras es un exportador mundial reciente, ha tenido gran penetración en el mercado internacional.

 

Etiopía es el mayor exportador de café de África. El café es parte importante de la cultura del pueblo. La industria del café en el país fue nacionalizada y representa alrededor del 10% de los ingresos del gobierno y el 1% de su PIB.

 

Perú  produce 346 mil toneladas métricas. Es un jugador relevante. Se cultiva café en todas las regiones del país.

 

Uganda, con 210 mil toneladas métricas, es un exportador importante.

 

Guatemala es también uno de los principales países productores de café del mundo, con 204 mil toneladas métricas. El país fue el mayor exportador de café de Centroamérica en el siglo XX, antes de ser superado por Honduras. Desde el siglo XIX, la exportación de café ha sido una parte integral de la economía del país.

 

La producción de los cafetos de México representa 2.4% del total mundial. Se emplean más de 500 mil productores de 15 entidades federativas y 480 municipios. Actualmente se consumen 1.4 kg per cápita al año. Chiapas es el principal estado productor, aporta 41% del volumen nacional, seguido por Veracruz (24%) y Puebla (15%).

 

De acuerdo con la Organización Internacional del Café, México es el 11º productor mundial. El café representa el 0.66% del PIB agrícola nacional y el 1.34% de la producción de bienes agroindustriales. Se calcula que el volumen de producción de México es de más de 4.5 millones de sacos. El objetivo para 2030 es lograr una cosecha sostenible de 15 millones de sacos. México es considerado como uno de los principales países productores de café orgánico del mundo. 

 

Del total de exportaciones mexicanas de café, 54% se destinan a Estados Unidos; el volumen restante, a países miembros de la Unión Europea y otros como Japón, Cuba y Canadá. 

 

En los últimos años el consumo de café en México ha ido en aumento. Según algunos estudios, los mexicanos prefieren la variedad soluble. Sin embargo, el café molido ha tenido una mayor aceptación debido a la apertura de más cafeterías y barras de café, que acercan al consumidor a nuevas experiencias y al conocimiento de la cultura de esta extraordinaria bebida.

 

El café es bueno para nuestra salud y bueno para la economía mexicana. ¿Cuándo nos tomamos un café?

 

https://www.sdpnoticias.com/opinion/cuando-nos-tomamos-un-cafe/

 

Friday, October 22, 2021

La guerra de trincheras de la 4T

 

 

La guerra de trincheras de la 4T


Javier Treviño

 

@javier_trevino

 

El debate sobre el paquete económico y sobre la reforma constitucional eléctrica ilustran muy bien la esencia del gobierno de la 4T. Aprobaciones de las iniciativas sin mover ni una coma; anuncios con verdades a medias en la radio y la televisión; agresivas voces de la 4T en las redes sociales; conferencias de prensa matutinas desde Palacio Nacional y boletines de prensa peculiares del director general de la CFE; todo ello refleja confrontación y cerrazón. No hay espacio para el diálogo. La verdad es única. Todo lo demás son “mentiras de la semana”. Las etiquetas ya están colocadas: los malos son los empresarios, conservadores, neoliberales y ladrones. No importa si son ellos los que invierten, se arriesgan, generan empleos bien remunerados y llevan prosperidad a las comunidades.

 

La política de la 4T en el México de hoy me recordó mis lecturas sobre el triste período que vivió el mundo de 1914 a 1918. Durante la Primera Guerra Mundial se utilizaron distintas estrategias y ataques. Los alemanes iniciaron la guerra de trincheras o guerra de posiciones, que siempre recordaremos como un referente de lo absurdo, del horror y la inutilidad de la guerra de desgaste.

 

Las trincheras permitían que la guerra se disputara en frentes estables. El objetivo principal era mantener el territorio bajo control para evitar que el enemigo pudiera conquistarlo. Cruzar las trincheras resultaba imposible. Los Aliados hicieron lo suyo. Cavaron zanjas profundas para establecer sus posiciones. Los alemanes tenían sus trincheras en zonas más altas y con mejor visibilidad.

 

Los libros sobre la historia de la Gran Guerra narran ese enfrentamiento estático y de desgaste. Los ejércitos francés y británico incrustados en trincheras desde el Mar del Norte hasta la frontera de Suiza. Hay más de 20 películas extraordinarias, incluyendo la reciente 1917, sobre la vida en las trincheras. Libros, artículos, documentales y películas narran como el objetivo era conservar el territorio y no perderlo. Siempre llama la atención que los soldados no entraban en batalla sino que tenían la misión de aguantar y defender su posición.

 

Los soldados vivían en condiciones epidémicas inaceptables: con bajas temperaturas, humedad, cólera, disentería, gripe, tifus. La vida en las trincheras era rutinaria y aburrida. Había un llamado de alerta en la mañana y otro por la noche. Los posibles ataques no se materializaban. Los que murieron en las trincheras de la Primera Guerra Mundial fueron abatidos por las ametralladoras cuando se quedaban atrapados en las alambradas que separaban los hoyos profundos.

 

El arma de los soldados en las trincheras era el fusil con bayoneta. La lucha que todos esperaban era la de cuerpo a cuerpo. Sin embargo, los soldados se escondían del enemigo, porque confiaban en que serían defendidos por la artillería, ametralladoras, cañones, y armas de largo alcance.

 

En las batallas de Verdún y del Somme, en 1916, el ejército francés y el británico consiguieron avanzar un poco. Pero murieron casi 2 millones de soldados.

 

Así estamos en México hoy. La política de la 4T es inquietantemente similar a la guerra de trincheras. Los seguidores están agachados en el barro con sus compañeros. Tienen un conocimiento de la situación limitado debido a la falta de voluntad para abandonar la seguridad de su fortificación. Tienen la esperanza de sobrevivir al enemigo, lograr avances o encontrar una resolución, sin esforzarse ni un milímetro.

 

La política mexicana de antes no era así. Los políticos no definían a sus partidos por el poder que tenían a través de la seguridad o el tamaño de su trinchera. El éxito se definía por las políticas públicas que apoyaban el bienestar de México.

 

Después de los debates de los últimos días, hoy huele a muerte en el mundo de los partidos. Cada vez se hacen más anchas las trincheras. No parece que podamos progresar. No hay esperanza.

 

Para que México avance, los partidos deben abandonar sus trincheras. Si van a enfrentarse, que lo hagan en el campo de batalla y no en los hoyos. Las trincheras de la 4T inspiran inacción; son enemigas del progreso. En lugar de lograr el bienestar de la gente, se quedan enterrados en sus zanjas de lodo y seguridad.

 

Recordemos que una vez que se cavaron las trincheras en la Gran Guerra, el progreso se estancó durante casi tres años y medio. No hubo avance tangible de ninguna de las partes. Las condiciones grotescas de la trinchera se convirtieron en una amenaza mayor que el enemigo.

 

Así estamos con la 4T. Al refugiarse en las profundidades de la trinchera, la retórica de cada partido es una amenaza mayor que cualquier escaramuza con su oponente. 

 

Con propuestas ideológicas, y de un anticuado nacionalismo, los seguidores de la 4T no ven el futuro porque viven en una madriguera que está llena sólo de personas con ideas afines. No importa cuán irreal o inverosímil sea la idea, en su mundo no hay ninguna oposición inicial ni nada parecido a un contraargumento.

 

Este ambiente enconado sólo representa a los que están en la trinchera, no a los millones de habitantes que no vivimos en ese hoyo y que queremos que nuestro país avance. Sin la diversidad de argumentos, la trinchera de la 4T se vuelve más profunda, el lodo más espeso y la probabilidad de fallas en las políticas públicas son mayores.

 

Independientemente de lo que diga cualquiera de los bandos, no se puede lograr el progreso sin la colaboración de los habitantes de las trincheras con los que no lo somos. México no necesita una guerra de trincheras. Nuestro país requiere liderazgo, coraje, visión y pragmatismo. 

 

Con los votos de estos días en el Congreso, los legisladores de la 4T dejaron claro que piensan que entusiasmar sólo a sus compañeros habitantes de trincheras es un verdadero liderazgo. No es así. Un verdadero líder no pone excusas ni pretextos ni elige encabezar el esfuerzo de sólo aquéllos que ya están de acuerdo con él.

 

El liderazgo real es salir de la trinchera, ponerse en la línea de fuego y llevar a todos hacia la victoria. Ya es momento de pensar diferente. 

 

En la Primera Guerra Mundial se vivió la tregua de la Navidad de 1914. En la semana previa al 25 de diciembre, soldados franceses, alemanes y británicos cruzaron las trincheras para intercambiar saludos. Durante la Nochebuena se mezclaron y compartieron comida y recuerdos. Hubo intercambio de prisioneros. Muchos encuentros terminaron en cánticos de villancicos. Se disputaron partidos de fútbol. Fueron las más memorables imágenes de la tregua. Reflejaban un estado de ánimo de "vive y deja vivir".

 

Nuestros políticos deben recordar que es probable que haya más similitudes que diferencias en los temas que verdaderamente tienen un impacto sobre el bienestar de la gente.

 

¿Cómo superamos la gran división en la que nos tiene sumidos la 4T? 

 

México necesita una tregua. Que sus políticos, empresarios y funcionarios cenen juntos. Que se dejen atrás las etiquetas de conservadores y neoliberales. Que todos trabajen en la construcción de una nueva relación por el bien de México. Ninguno de nuestros problemas puede ser resuelto por una sola parte. La única forma de avanzar es a través del diálogo, la colaboración y un esfuerzo coordinado.

 

La guerra de trincheras no hizo avanzar a nadie en la Gran Guerra. A tres años de iniciado el gobierno de la 4T, México necesita una tregua: debemos iniciar una nueva etapa y ponernos a trabajar juntos por el bien de nuestros hijos.

 

https://www.sdpnoticias.com/opinion/la-guerra-de-trincheras-de-la-4t/

Wednesday, October 20, 2021

Dimensión social de las empresas

 

 

Dimensión social de las empresas


Javier Treviño

 

@javier_trevino

 

Ayer escuché con mucha atención lo que dijo el presidente de México. Le hicieron preguntas, en su conferencia de prensa matutina, sobre el paquete fiscal. Y AMLO fue enfático, como siempre, con su peculiar forma de ver las cosas: 

 

1.     “¿Cómo se le va a devolver impuestos a una gran empresa bajo el supuesto de que ellos van a invertir en beneficio de la gente, en obras sociales, en filantropía, en fomento a la cultura? No, esa no es la función de las empresas, la función de la empresa básica -y lo hacen muy bien la mayoría- es invertir, producir, crear empleos y pagar sus contribuciones”.

 

2.     “¿Y cuál es la función del gobierno? Pues atender al pueblo con esas contribuciones. ¿Cómo una empresa no va a pagar sus impuestos, porque va a destinar esos impuestos a programas sociales si ésa no es su función? Eso lo inventaron, ¿y saben para qué lo inventaron? Para no pagar impuestos o para presumir o saludar con sombrero ajeno”.

 

3.     “Y para que haya fomento a la cultura y al arte, pues para eso está la Secretaría de Cultura, para eso están ahora las exposiciones que se pueden admirar, los museos, todo eso que se está financiando con el presupuesto público”.

 

Una reportera le insistió al presidente: “¿Eso no limitaría la labor que pueden hacer algunas organizaciones de la sociedad civil? Sería como ahorcarlas de alguna manera”. Pero AMLO fue contundente:

 

4.     “No, no, no. Es que no hace falta y, además, el que quiere ayudar y tiene dinero, pues ¿cómo va a ayudar no pagando impuestos?, si deberían de contribuir un poco más. Porque claro que es importante la filantropía, pero es a partir de que yo tengo mis ganancias y de mis ganancias voy a aportar. Yo les garantizo que nadie se roba el dinero de los impuestos, que ya no es lo mismo, que ya no hay ladrones en el gobierno”.

 

El presidente de México dijo que va a hablar de esto en la ONU. El problema es que tiene una visión anticuada de lo que hacen las empresas. Debería saber que “ya no es como antes”. En febrero de 2020, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), junto con más de 150 organizaciones y empresas, presentaron los principios de “Dimensión social de las empresas”. Es un decálogo de compromisos que las empresas han asumido con la sociedad, sus colaboradores, el medio ambiente y el cumplimiento de la ley. 

 

El CCE replanteó la dimensión social y el sentido de las empresas, para trabajar en la consolidación de un país más justo, inclusivo, responsable y sostenible. Tal vez sería bueno que AMLO los leyera para que los conozca y los incluya en su mensaje en la ONU.

 

1) Construir una relación de confianza y credibilidad con la sociedad.

 

Debemos tomar medidas urgentes para conectar mejor con la sociedad y con nuestros consumidores, mediante acciones concretas y no sólo a través de estrategias de comunicación.

 

2) Garantizar mayores oportunidades de empleo formal, crecimiento y desarrollo para nuestros colaboradores y sus familias.

 

Nuestros colaboradores son nuestro principal activo. La productividad debe mejorar y nuestros colaboradores deben percibir retribuciones justas para vivir cada vez mejor, sacar adelante a sus familias y asegurarles mejores condiciones a las generaciones futuras. Debemos cumplir con las obligaciones patronales sin simulaciones, y proveerles cada vez más oportunidades de empleos formales, crecimiento y desarrollo profesional y personal. Sólo así se logra la lealtad y el compromiso para que con su trabajo impulsen el éxito de las empresas. Nuestros colaboradores, y sus familias, son nuestra comunidad. 

 

3) Ser ejemplo de integridad y ética; y cumplir con todas nuestras obligaciones fiscales y contributivas.

 

El Estado de Derecho lo tenemos que construir todos. Debemos respetar y promover en todo momento la cultura de la legalidad, trabajando siempre dentro de los marcos legales y normativos vigentes. Esto significa también cumplir con todas nuestras obligaciones fiscales y contributivas, asegurarle recursos suficientes al Estado mexicano para proveer los servicios a los que está obligado. Por eso, profundizaremos la difusión y socialización del Código de Integridad y Ética Empresarial, e impulsaremos la adhesión del mayor número posible de empresas.

 

4) Modernizar la cultura empresarial, para tener empresas mejor organizadas y más competitivas, de todos los tamaños, acorde a las tendencias internacionales.

 

En una era tan dinámica como la actual, es fundamental conocer y entender las nuevas formas y tendencias empresariales a nivel mundial para forjar empresas de todos los tamaños, mucho mejor organizadas, más modernas y competitivas. Empresas realmente cercanas a lo que hoy la sociedad demanda, no sólo en términos de la oferta de productos y servicios, sino en cuanto a un comportamiento vanguardista y correcto. Para esto, el Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo es un instrumento fundamental, por lo que impulsaremos la adopción de sus principios.

 

5) Establecer un compromiso de las grandes empresas con las MiPyMEs y con la creación de cadenas productivas; pagar en tiempo y forma a proveedores, transferir tecnología y conocimiento.

 

Aquellas empresas que más oportunidades han tenido de desarrollarse y crecer deben ayudar a que más empresas de menor tamaño se beneficien de sus actividades, para potenciar así sus industrias. Algo crucial es cumplir en tiempo y forma con los pagos a estos proveedores. Esas empresas requieren mucho mayor liquidez y viven de esos contratos, por lo que los retrasos en el cumplimiento de los contratos pueden quebrarlos; mientras que pagar a tiempo no implica costo adicional para las contratantes. También es indispensable facilitar la transferencia de tecnología y conocimiento de las empresas grandes hacia las micro, pequeñas y medianas, que les permita modernizarse y consolidarse para ser más competitivos, e invertir aún más.

 

6) Demostrar nuestra obligación moral con la sociedad; participar activamente en el desarrollo de las comunidades y construir mejores condiciones de vida para los mexicanos.

 

Nuestro negocio no puede sólo enfocarse en obtener ganancias económicas. Como sector empresarial debemos participar en el mejoramiento continuo de las condiciones de vida de los mexicanos. Es gracias a nuestros consumidores que nuestros negocios son viables. Por eso, debemos contribuir al desarrollo permanente de nuestras comunidades, particularmente aquéllas con necesidades más apremiantes o que se han visto en desgracia.

 

7) Asumir y promover la inclusión, la diversidad, y el respeto irrestricto a los derechos humanos.

 

Debemos condenar cualquier tipo de violencia y abusos en los lugares de trabajo. Todo esto enriquece a las empresas y las ayuda a crecer; además de generar un ambiente positivo en el que nuestros colaboradores se sienten incluidos y realmente parte de sus empresas.

 

8) Privilegiar la sustentabilidad en nuestras actividades económicas y un uso más consciente de los recursos naturales.

 

La sostenibilidad de nuestros negocios depende de ello. Debemos transitar a modelos productivos más armónicos con el medio ambiente y a un uso más consciente de los recursos naturales. Modelos que minimicen los desechos y residuos, y que fomenten la cultura de la economía circular. Comunidades más limpias generan sociedades más saludables.

 

9) Insertar a nuestras empresas en la era digital, impulsar la industria 4.0, incorporar tecnologías y facilitar su uso para nuestros colaboradores y comunidades.

 

Debemos impulsar la industria 4.0 y fomentar ecosistemas de innovación social y económica, con el propósito de crear mayores beneficios y eficiencia para todos. Nos comprometemos a incorporar el uso responsable de las tecnologías en nuestros procesos, y facilitar su uso para nuestros colaboradores y comunidades. Además de crear mayores sinergias con instituciones académicas para promover capacitación, innovación y desarrollo.

 

10) Impulsar una relación responsable y propositiva con las autoridades, exigiendo reglas claras y certidumbre jurídica y económica para las inversiones; y así incidir positivamente en las políticas públicas para beneficio del país.

 

Debemos organizarnos y actuar con audacia, pero con estrategia y oportunidad. Incidir positivamente en las políticas públicas para beneficio del país, y fortalecer el libre mercado. Siempre marcando de manera clara los puntos de divergencia, y señalando firmemente cuando haya acciones que perjudiquen los entornos de negocios y el bienestar de la población.

 

https://www.sdpnoticias.com/opinion/dimension-social-de-las-empresas/

Monday, October 18, 2021

Lo que Kerry y AMLO podrían leer

 

 

Lo que Kerry y AMLO podrían leer


Javier Treviño

 

@javier_trevino

 

El enviado presidencial especial para el clima, John Kerry, estará hoy en México. El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que acompañará a Kerry a la zona arqueológica de Palenque,Chiapas, y le mostrará, en un ejido, el programa “Sembrado vida”.

 

Mañana Kerry estará en Londres, para interactuar con sus homólogos gubernamentales y líderes del sector privado en los esfuerzos para abordar la crisis climática. Las reuniones del secretario Kerry son parte de los esfuerzos de diplomacia climática bilateral y multilateral de los Estados Unidos antes de la COP26, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebrará del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021, en Glasgow, Reino Unido.

 

Tal vez convendría que tanto Kerry como AMLO leyeran, antes o después de su reunión, una nueva publicación de la Escuela Kennedy de Gobierno de la Universidad de Harvard, “Reinventar la educación sobre el cambio climático”, escrita por Ulla Hemminki-Reijonen y Halla Hrund Logadóttir  https://bit.ly/3nkfxvt .

 

Este documento revisa los diferentes esfuerzos que se han hecho sobre la educación en torno al cambio climático y las oportunidades para adoptar enfoques pedagógicos innovadores, como tecnologías inmersivas, métodos participativos y aprendizaje basado en el arte. 

 

Las autoras exponen ejemplos de cómo la colaboración institucional y el apoyo de los formuladores de políticas públicas pueden facilitar la educación sobre el cambio climático y tener un gran impacto. 

 

De hecho, habrá un proyecto piloto sobre el aumento de la participación en la educación sobre el cambio climático en la misma Escuela Kennedy de Harvard. 

 

¿Cuáles son las lecciones principales al diseñar la educación sobre el cambio climático? Las autoras consideran tres: 

 

1)     Permitir que los estudiantes experimenten el cambio climático en lugar de simplemente pedirles que lean sobre él.

 

2)     Priorizar los métodos creativos, transversales y participativos.

 

3)     Mejorar los aspectos sistémicos. Por ejemplo, apoyar e involucrar a los formuladores de políticas públicas y a las instituciones educativas para que colaboren.

 

Las autoras comunican en su ensayo una gran preocupación: el Ártico está cambiando. Se está calentando al menos dos veces más rápido que el resto del planeta, y ya se ven algunas de las primeras comunidades del mundo desplazadas por el clima. En última instancia, desafortundamente, lo que sucede en el Ártico no se queda en el Ártico. A medida que la cima del mundo se derrite, todos sentiremos los impactos. El fenómeno del cambio climático es complejo y transversal por naturaleza, es uno de los problemas perversos de nuestro tiempo.

 

La naturaleza del cambio climático también plantea un desafío para los educadores: ¿Cómo podemos crear conciencia sobre la urgencia de este problema y todos los efectos que vendrán después? ¿Cómo podemos mejorar nuestra vida en comunidad para responder y adaptarnos al cambio climático en un futuro incierto?

 

Las autoras del estudio señalan cuatro desafíos:

 

1.     Complejidad del tema.

 

El primer desafío para la educación sobre el cambio climático es la complejidad del tema. El cambio climático implica abordar no sólo cuestiones científicas y ambientales, sino también cuestiones sociales, culturales y políticas. Nuestra comprensión y respuesta al cambio climático se construye socialmente, y cada persona tiene su propia perspectiva. Los estudiantes necesitan interpretar datos numéricos, enlaces, conexiones y consecuencias, y los educadores necesitan encontrar formas efectivas de apoyar su aprendizaje.

 

2.     Horizonte de largo plazo.

 

El segundo desafío es el horizonte de largo plazo. Para otros problemas ambientales, los efectos a veces son a corto plazo, si no es que inmediatos. En contraste, los efectos de las emisiones de hoy no se sienten hoy, sino a lo largo del tiempo, pasando décadas antes de que se revelen. Hoy, las comunidades experimentamos las consecuencias de las emisiones históricas. Por lo tanto, puede ser difícil para los estudiantes comprender la urgencia y el impacto del cambio climático en sus propias vidas, especialmente en lo que respecta a sus propias contribuciones.

 

3.     Problema global.

 

El tercer desafío es que el cambio climático no es un problema regional ni nacional, sino global. A menudo, las regiones muy afectadas, como la región ártica, pueden sentirse muy alejadas de la propia ubicación de un estudiante que no se encuentran en el Ártico. Es por eso que generar empatía por las transformaciones que ocurren en otras comunidades afectadas por el cambio climático puede ser difícil. De hecho, la apatía climática puede hacer que los estudiantes tengan menos probabilidades de tomar un curso sobre cambio climático en primer lugar.

 

4.     Desesperanza.

 

Finalmente, los estudiantes también pueden sentir que no hay esperanza o que son impotentes para ayudar en la situación con sus propias acciones. Más de dos tercios de los adultos estadounidenses tienen al menos un poco de "eco-ansiedad" o preocupación por el cambio climático y sus efectos, y casi la mitad de las personas de 18 a 34 años dicen que sus vidas se ven afectadas por el estrés causado por cambio climático. Las personas dicen que harían más para reducir su contribución al cambio climático, pero sienten que no tienen suficientes recursos o habilidades para hacer los cambios necesarios.

 

Más allá de admirar la belleza de Palenque y la extraordinaria riqueza de biodiversidad que los mexicanos tenemos en el sur sureste de nuestro país, AMLO y Kerry deberían también reflexionar sobre la necesidad de educar a nuestros niños y jóvenes sobre el cambio climático. 

 

Una educación sobre el cambio climático impactante e innovadora puede ayudar a reducir la brecha de aprendizaje. Un experto en temas de educación, Fernando Reimers, lo sintetiza adecuadamente: “La educación sobre el cambio climático debe incluir programas escolares y universitarios, así como educación no formal e informal. Necesita educar a los viejos y los jóvenes, los empleados y los desempleados, los líderes y seguidores, los empresarios y los trabajadores".

 

Más allá del programa de siembra de árboles, el gobierno de la 4T debería empezar por reconocer esta tendencia y comprometer más recursos para la educación sobre el cambio climático. Y, de pasada, tratar de darle un curso intensivo a los miembros del gabinete de energía que no han entendido el dramático impacto que tendría sobre el medio ambiente su innecesaria reforma constitucional en materia eléctrica.

 

https://www.sdpnoticias.com/opinion/lo-que-kerry-y-amlo-podrian-leer/